Cuando era chiquita tenía un cuento que se llamaba "una nińa muy rara", era sobre una nińa que se podía convertir en animales según le convenía, según sus emociones o lo que viviera. Me preguntó, en que animal me convertiría yo ahorita?
Me he dedicado a reflexionar, reflexionar de más, he descubierto que cuando se ven demasiado las cosas con la cabeza nada es perfecto, pero cuando se ven con el corazón, cuando solo te dejas llevar, todo es más hermoso de lo que parece. El problema está cuando ya pensaste de más, cuando ya ves eso que no te gusta, el negrito en el arroz, y ya no puedes dejar de verlo, la minima cosa que te lo recuerda te hace pensar en eso, y te haces darks.
Así me siento, darks, cuando yo soy todo lo contrario, todo por pensar de más, y no hay ningún animal en el que me pudiera. Oncertir que me salvase de esto.
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