Es muy chistoso como se puede ser la misma persona toda una vida y aún así encontrarte con alguien totalmente diferente cuando miras atrás. Desde que estaba chiquita llevo un "diario", tenía como ocho años y ya me ponía a escribir de las cosas "importantes" de mi vida; Después lo olvidaba y años, a veces sólo meses, después lo volvía a ver y veía lo teta que era, las cosas que pensaba y como había cambiado. Lo que tienen los diarios, más en los que se escriben esos pensamientos vírgenes (sin mucho arreglarlos o repensarlos) es que siempre te motivan a seguir escribiendo, y eso hace que vuelva a pasar lo mismo, reencontrar el diario, releerlo, ver la forma tan diferente que tenía de pensar y encontrar faltas de ortografía. Conozco Alethias diferentes cada que regreso al pasado.
Podría intentar ponerle un tema al blog, hablar de temas relevantes, o al menos buscar tener una mejor narrativa, al menos aplicar algo de lo que he aprendido en mi carrera de comunicación ya casi concluida. Pero no. Prefiero dejarlo personal, como esa libreta de tigre con candadito que sigue por ahí rayoneada y con "inspiraciones" plasmadas, la única diferencia con que sea en internet es que existe una remota posibilidad de que sea leído por alguien, y lo más importante, la ventaja de que es más perpetuo.
Intentaré reescribir aquí lo ya escrito en otras libretas que he comprado con el tiempo, diarios o incluso las partes de atrás de los cuadernos. Todo eso lleno de lo mismo, pensamientos sin edición, pensamientos plasmados en papel que me permiten viajar en el tiempo para en un futuro conocerme mejor.
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